Declaré la escritura como oficio hace quizás año y medio. En un principio lo tomaba como un pasatiempo pero su magia me ha hecho querer tomármelo en serio y me he propuesto adquirir el hábito de escribir todos los días. Hasta ahí todo bien; el problema vino cuando buscaba espacios dónde escribir... Vivo con una familia numerosa y el espacio...